¿Qué son los Bonos de Impacto Social?

En España el ICO financia a pymes de regiones con PIB per cápita inferior a la media española para ayudarles al mantenimiento o creación de empleo, Méjico quiere mejorar los resultados en el tratamiento de la diabetes en Chiapas e incrementar la matrícula de estudiantes de escuela secundaria; el estado de Massachusetts quiere disminuir la reincidencia de jóvenes en situación de riesgo en al menos un 5.2%, Bruselas quiere mejorar las tasas de empleo de jóvenes migrantes en un 10%, Reino Unido pretende facilitar y apoyar 300 adopciones adicionales al año en menores que no acostumbran a ser adoptados y Londres lucha por encontrar nuevas soluciones a la persistente indigencia. Y todo esto planean hacerlo con Bonos de Impacto Social.

Los Bonos de Impacto Social están de moda para promover la innovación social y la efectividad de programas públicos. Estos instrumentos promueven una asociación por la cual el sector privado se compromete a invertir dinero para pagar los costos de un programa innovador con claro impacto social y el sector público se compromete a reembolsar esta inversión sólo si se comprueba el logro de los resultados.

En términos generales, un Bono de Impacto Social funciona así:

a) el gobierno identifica un reto específico de desarrollo social;

b) se selecciona una ONG, empresa social u otro proveedor que pueda diseñar e implementar un programa innovador que aborde el reto y que pueda cumplir con los resultados esperados;

c) inversionistas privados se comprometen a poner capital sobre la mesa para pagar los costos del programa, y

d) si el programa es exitoso en mejorar las métricas de beneficios sociales y alcanza las metas acordadas al inicio, el gobierno le pagará a los inversionistas el capital inicial y una tasa de retorno a su inversión, dependiendo del desempeño final. Si las metas no han sido alcanzadas, los inversionistas pierden su inversión. Hay muchas variantes de este mecanismo, pero el resultado final es una transferencia de los riesgos del sector público a otros actores.

Social-Impact-Bond--330x200La idea de los Bonos de Impacto Social surgió por primera vez en Reino Unido en el 2010 con el Bono de Impacto Social de Peterborough, que tuvo como objetivo enfrentar las altas tasas de reincidencia entre los convictos con sentencias cortas. A un año de finalizar, el proyecto con su innovador diseño de servicios de apoyo, ya ha demostrado un 8.4% de reducción en reincidencia y un enfoque rentable para la gestión de recursos públicos.

A pesar de que sólo hay 44 Bonos de Impacto Social implementados o en proceso, es un tema en boga para inversionistas de impacto social y gobiernos, y muchos actores están tomando la iniciativa. Con una duración de contrato relativamente corta, promediando entre 3 y 5 años, los modelos de BIS proponen un calendario atractivo para los inversionistas, mientras que le permiten al gobierno y a los proveedores de servicios tener el tiempo y dinero para probar y posiblemente replicar programas innovadores. Hasta ahora, los BIS se han enfocado en áreas de bienestar social, empleo y justicia criminal, impactando potencialmente a más de 40.000 personas, aunque el modelo tiene un potencial mucho mayor.

El mundo en desarrollo requiere nuevos instrumentos como este, para poder enfrentar sus grandes retos. Si ha sido difícil financiar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODMs), va a ser mucho más complicado encontrar fondos necesarios para el impulso de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODSs), desde el cambio climático al urbanismo, la seguridad o la industrialización y la innovación. Los recursos públicos y los fondos de cooperación internacional no serán suficientes para atender todos estos retos.

Bonos Impacto Social
Imagen creada por http://www.sinpalabras.es/

Encontrar nuevas maneras para mejorar el impacto del gasto público es como una búsqueda del tesoro. Los gobiernos usan los BIS para colaborar con proveedores de servicios sociales e inversionistas privados, que están dispuestos a cubrir anticipadamente los costos y asumir los riesgos de planificación y desarrollo de programas sociales. Esto abre la puerta para más innovación en la provisión de servicios públicos, una puerta que se requiere abrir urgentemente. Al mismo tiempo, el modelo de BIS basado en seguimiento y evaluación permanente, permite al gobierno acelerar la generación de conocimiento de qué programas realmente tienen impacto. De esta manera, los BIS proveen una manera eficiente y ahorradora de uso de recursos de los contribuyentes, lo que a su vez permite al gobierno concentrarse en replicar los programas que sí funcionan y reinvertir recursos en probar nuevos programas sociales.

Al incorporar al sector privado como inversionista, los BIS también impulsan su efectividad y su motivación natural para encontrar rentabilidad. Esto implica un salto cualitativo para que las inversiones de impacto social y los fondos de responsabilidad social empresarial tengan resultados más concretos. Además, la asociación con el gobierno debería asegurar que las innovaciones sociales que son promovidas por el sector privado tengan un impacto mayor en las políticas públicas y en su implementación dentro de más programas públicos.

¿Qué es necesario para implementar e impulsar el uso de BIS para la innovación social?

  • Identificar el marco legal e institucional. Para facilitar la colaboración entre los diferentes actores e implementar exitosamente los BIS es esencial identificar claramente la ruta legal, de manera que permita a los funcionarios públicos gestionar inversiones plurianuales basados en la consecución final de ciertas metas.
  • Crear conciencia de los beneficios. Los BIS pueden estar de moda ahora, pero su estructura y beneficios aún son un misterio para la mayoría. Se deben enfocar los esfuerzos en desarrollar capacidades en el gobierno, en inversionistas, en las ONGs y otros proveedores. Necesitamos un cambio en la manera en que pensamos sobre el financiamiento de servicios sociales; hasta ahora no han estado basados en resultados ni en asociaciones con el sector privado.
  • Incentivar a los primeros inversionistas sociales de BIS. Necesitamos enfatizar que los BIS están motivados por el retorno, tanto financiero como social. Muchos inversionistas pioneros también consideran la buena publicidad que rodea a los programas sociales innovadores como un aspecto importante para entrar en un BIS, en lugar de apoyar otros programas.
  • Replicar BIS exitosos. Trabajar para lograr proyectos piloto bien diseñados y gestionados de BIS en diferentes sectores puede crear pruebas sólidas de su potencial en el contexto mexicano, superando así las dudas generales que pueda haber en un inicio. La transparencia de los proyectos piloto es vital; asegurará un mejor entendimiento de los retos y oportunidades de los BIS y ayudará a que los programas exitosos sean replicados.

 

* José Luis Chicoma y Christine Zülow. Ethos Laboratorio de Políticas Públicas (@ethoslabmx).

 

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Fuente: http://www.animalpolitico.com

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